La planilla ya viene armada, con todas las fórmulas hechas. La guía te va diciendo, paso a paso, qué hoja abrir y qué completar. Al final sabés exactamente cuánto te cuesta cada cosa que hacés, a cuánto tenés que venderla y cuánto necesitás vender por mes para que el negocio te deje plata. Sin saber contabilidad.
Vendés. Facturás. No parás en todo el día. Y llega fin de mes, mirás la cuenta, y la plata que tendría que estar no está.
No es que vendas poco. Es que nunca supiste cuánto te cuesta de verdad lo que hacés.
Tres cosas que casi siempre están pasando y no se ven:
Supongamos que uno solo de tus productos está mal costeado y te deja $300 menos de lo que creés. Vendés 15 por día.
Con corregir un solo precio, ya se pagó sola. Y no es un producto: son todos.
Vender más con un precio mal puesto es acelerar hacia el problema: cuanto más vendés, más perdés.
Lo que sí cambia todo es saber, producto por producto, cuánto te cuesta y cuánto te queda. Eso se calcula. No se intuye. Y no hace falta ser contador: hace falta cargar los datos una vez y tener las fórmulas armadas.
Eso es exactamente lo que te damos.
No es un PDF que te explica cómo armar una planilla. La planilla ya está hecha: la guía es el manual para completarla.
La mayoría te suma los insumos y te pone un porcentaje arriba. Acá se trabaja el costo real, completo, y lo que hacés después con ese número.
Este método lo usamos todos los meses con los negocios que acompañamos en el estudio. Esto es lo que pasa cuando los números aparecen.
“Acabo de ver el informe de gestión y la verdad que está impecable. No puedo creer los números. [...] Siento mucho orgullo al momento de poder pagarles a los empleados, los impuestos, tener la materia prima al día y no deberle nada a nadie. [...] Ahora voy a mantener los precios reales [...] afinando las horas de trabajo, todo. [...] Con esto se aprende a ver los números claros.”
“Yo tenía una idea general de cómo venía el negocio, pero cuando me pedían una mesa dulce o una torta especial tiraba un precio y cruzaba los dedos. Nunca sabía si esa torta puntual me dejaba algo o me la estaba regalando. Ahora cargo los insumos y las horas de ese producto y sé exactamente cuánto me cuesta antes de pasar el presupuesto.”
Somos la Cra. Priscila Montivero y la Cra. Yamila Valiente, de MV Estudio Contable Integral. Trabajamos todos los días con negocios como el tuyo: emprendedores, comercios y dueños de negocios.
Esta guía es el fiel reflejo de todo lo experimentado, trabajado y aprendido hasta aquí con negocios reales. De ver los mismos problemas y puntos de dolor comunes, una y otra vez; de armar la misma planilla una y otra vez para cada cliente. La ordenamos, la nutrimos de todo el valor agregado, la explicamos paso a paso, y ahora la podés usar vos.
La diferencia son una tarde y $17.000.
Y si la hacés y no te sirvió, te devolvemos la plata. Lo único que no se recupera es el mes que dejaste pasar.